Comparto con ustedes, y con la Región de Ñuble, mi primera columna para este medio de comunicación, con un tema que siempre ha sido una preocupación fundamental para mí, y la más importante “Los Niños”
Los recuerdos más lindos, sin duda son los de la infancia, con excursiones en el campo o jugando en el río, en esos días que se nos hacía inmensos, largos y entretenidos. Buscábamos lagartijas, perseguíamos los treiles, montábamos bicicleta y jugábamos a la pelota, o quizás nos imaginábamos siendo detectives, científicos locos, veterinarios y tantas otras cosas que alimentaban nuestra fantasía junto a los amigos de niñez o imaginarios.
El punto es que disfrutábamos nuestros juegos en absoluta libertad. Sin que nos acompañaran los adultos, sin celulares a los cuales llamarnos, ni GPS para rastrearnos.
Habrán pasado unos 25 años, y hoy esto resulta imposible. La sociedad se ha convertido en un gigante consumista, se ha vuelto competitiva y tristemente clasista. Los espacios de diversión son muy pocos, y en algunos sectores rurales incluso inexistentes.
No extraña la poca presencia de niños en las calles, pues eso demuestra lo poco entretenida que es una ciudad.
¿Qué podríamos decir de Bulnes?
Los niños consideran los parques como la principal alternativa para jugar. Sin embargo, los centros comerciales se han convertido en el reemplazo del espacio público y "el niño pierde lo esencial del juego: el jugar en libertad, el desarrollo de su imaginación y la posibilidad de socializar con niños y adultos de diversa procedencia y además surge la inevitable condición de niño consumidor, eso que debemos evitar a toda costa".
El rol del municipio en la promoción de actividades durante el año es dar los espacios de juego para niños, eso sin duda es importante, porque no todos los niños poseen los recursos para ir al centro comercial.
Podemos pensar en una ciudad para que sea un inmenso parque de juegos, lleno de libertad e imaginación. -En esta ya nombrada capital provincial, mi yo de ocho años cree que todavía vale la pena soñar con un parque jurásico, o skate park con cancha de patinaje, talleres de arte circense etc.
A trabajar para que así sea, espacios tenemos para tener algo que ofrecer y poder invitarlos a desconectarse del celular y de los juegos tecnológicos. Es importante y necesario considerar todo esto como proyectos futuros, pues no sólo debemos pensar ahora como ciudad, si no como capital, con espacios especiales para ellos. Trabajemos entonces por ellos, porque son lo más importante, pero debemos demostrárselos.
“Un niño feliz, será un adulto que pensará también en los niños del futuro”
Para El Examinador.cl
Juan Pablo Roa Sánchez
Concejal de la comuna de Bulnes